Contratos de intermediación comercial

Cualquier relación comercial entre 2 o más partes requiere de un contrato que cumpla las normas del Código Civil y el Código de Comercio.

Estos contratos se caracterizan por ser consensuales (el acuerdo se lleva a cabo entre todas las partes), comunicativo (se acuerdan una serie de servicios a cambio de una remuneración u otra contraprestación) y es sucesivo (tiene duración en el tiempo). Además, estos contratos pueden ser orales o escritos y generan tanto derechos como obligaciones.

Como es lógico, existen muchos tipos de relaciones entre empresas o profesionales, por lo que existen muchos tipos de contratos. No obstante, todos los contratos que tengan por objeto un acto de comercio son considerados contratos mercantiles. Es decir, contratos para transferir derechos y obligaciones de carácter mercantil.

Sin embargo, el Código de Comercio solo regula los contratos de comisión. A pesar de ello, han surgido otros contratos como los siguientes:

  • Contrato de representación comercial: Contrata por cuenta de terceros de forma estable sin asumir riesgos propios. Es siempre una persona física que trabaja bajo relación laboral de carácter especial.
  • Contrato de agencia: Contrata por cuenta de terceros de forma estable sin asumir riesgos propios. Es un empresario autónomo (persona física o jurídica). Se regula por la ley 12/1992 de contrato de agencia.
  • Contrato de comisiones: Contrata por cuenta de terceros de forma no estable sin asumir riesgos propios. Es un empresario autónomo  (persona física o jurídica). Lo regula el código de comercio bajo la figura del mandato mercantil.
  • Contrato de distribución comercial: Estos contratos establecen un acuerdo entre una empresa distribuidora (o concesionaria) y un fabricante (o concedente) por el cual la empresa distribuidora se compromete a vender los productos de la empresa fabricante a cambio de la diferencia de precio de compra y venta.

Contratos de distribución comercial

NO cobra de comisiones, sino de márgenes de beneficio. Estos contratos no tienen porqué ser de exclusividad pero es fundamental. Tanto la distribuidora como la fabricante tienen sus obligaciones.

Las obligaciones del fabricante son:

  • No vender sus productos a otros vendedores/usuarios
  • No vender sus productos en el área de actuación de la empresa distribuidora
  • No fijar los precios de reventa. El distribuidor puede fijar los precios que quiera

Las obligaciones del distribuidor son:

  • No distribuir o fabricar bienes que compitan con los de la empresa fabricante
  • No comprar y vender bienes a otras empresas
  • No vender de forma activa fuera del territorio
  • Vender los productos siguiendo las normas y directrices de la empresa en cuanto a imagen de marca
  • Promocionar los servicios de la empresa
  • Comprar unas cantidades mínimas de materiales
  • Ofrecer servicios de reparación y garantía a los clientes
  • Usar las instalaciones adecuadas así como personal especializado

Estos contratos de distribución son un tanto atípicos porque no los recoge el Derecho Español, sino que se regulan por lo pactado y por el Código de Comercio y el Código Civil.

Lo esencial de los contratos de intermediación comercial es, la existencia de un mandato por el que una persona desarrolla una actividad representando los intereses de otra.